Te contamos cómo viven, que hacen y en qué gastan algunos pensionados en El Salvador, a través de tres historias de vida, en la cual conoceremos a un pensionado por vejez, otro que recibe el beneficio por ser viuda y un tercero por incapacidad. Además, de datos oficiales sobre cuántos de cada categoría existen en nuestro país. Comencemos:

Llegar a viejo

Vive en la tercera planta de un departamento ubicado en el Centro Urbano Monserrat de esta capital el cual pudo comprar por cuotas durante la gestión del gobierno de Napoleón Duarte. Su vivienda consta de dos cuartos, un baño, una pequeña cocina y una sala en donde recibe las visitas de sus familiares y amigos.

Recibir la pensión de otro

Vive apasionada de las flores y sus jardines, sin ninguna preocupación más que estar pendiante de sus hijos y sus nietos quienes llegan a visitarla a diario. Le gusta cocinar y el comercio y aunque no vive de su pensión, la pasa sentada en un sillón esperando que alguien toque a su persina preguntando por un litro de soda.

No poder trabajar más

No puede estar parado ni sentado por mucho tiempo, y es que la vida le jugo una mala experiencia en octubre de 1991 a José Roberto Cruz de 50 años quién en un accidente de trabajo se le vinieron encima 5 sacos de harina de cien libras cada una, lo cual le quebro tres discos de su columna vertebral.