FINANZAS

Las finanzas y la culpa llevan a muchas madres que trabajan a no pedir ayuda

Una encuesta reciente reveló que las madres que trabajan asumen en la casa la mayoría de las tareas y el cuidado de los hijos, pero dos tercios no contratan ayuda externa porque les parece algo muy caro o se sienten culpables.
Kelsey Clark

Una encuesta reciente reveló que las madres que trabajan asumen en la casa la mayoría de las tareas y el cuidado de los hijos, pero dos tercios no contratan ayuda externa porque les parece algo muy caro o se sienten culpables por tener que pedirla.

Las estadísticas gubernamentales del trabajo demuestran que un 30 por ciento de las madres no trabaja fuera del hogar. Sin embargo, entre las que sí lo hacen, Care.com, un sitio Web online para buscar y manejar la atención familiar, llevó a cabo una encuesta según la cual las madres que trabajan invierten un promedio de 37 horas semanales en el trabajo y el doble de ese tiempo, 80 horas, en los quehaceres rutinarios, el cuidado de los hijos y las tareas domésticas.

De las 991 madres encuestadas, 85 por ciento eran casadas, 11 por ciento mantenían una asociación doméstica y 3 por ciento eran madres solas con un hijo a tiempo parcial o completo.

Si bien Care.com alienta a las madres que trabajan a pedir o contratar ayuda, entre las que no lo hacen, 73 por ciento dijeron que no podían permitirse tener ayuda externa, en tanto 29 por ciento dijeron que se sentían culpables por necesitar ayuda.

Un tercio de las madres elige no trabajar fuera de casa, según estadísticas gubernamentales del trabajo, y las madres de toda índole pueden enfrentar sentimientos de agobio o culpa. Para las madres que trabajan fuera del hogar, ya sea por necesidad o por decisión, el número de exigencias concurrentes en cuanto a su tiempo se intensifica. Katie Herrick Bugbee, experta en Paternidad Global en Care.com y madre, dijo que las madres deben pedir ayuda antes de alcanzar un punto de no retorno. La ayuda extra puede provenir de un cónyuge, de amigos, padres o de una cuidadora contratada.

“Es lo que debemos enseñarles a los padres y a las mamás. La culpa siempre existirá, pase lo que pase, está. Es el impulso a ser perfectas, a ser mejores de lo que fueron nuestras madres, a tenerlo todo”, dijo Bugbee. “Debemos concedernos una mayor libertad”.

Otra encuesta reciente también determinó que una mayoría abrumadora de hombres coincide en que maridos y esposas deberían compartir las responsabilidades en la casa y casi la mitad de los hombres quiere hacerlo.

Madres en el trabajo

Las presiones y tensiones que implica equilibrar las responsabilidades del trabajo y el hogar entre esposos han aumentando dado que son más las mujeres que ingresaron en la fuerza de trabajo en el último medio siglo.

La Oficina de Estadísticas del Trabajo y la Oficina del Censo informaron que en 1962 54,4 por ciento de las madres trabajaban fuera del hogar, en comparación con 70,5 en 2012.

Según el último informe de la Oficina correspondiente a 2013, en 59,1 por ciento de las parejas con hijos ambos padres estaban empleados. En las familias sin cónyuge, 68,2 por ciento de las madres estaban empleadas y 81,2 por ciento de los padres. La oficina contó 34,4 millones de familias con hijos y 88,2 por ciento de esas familias tenían por lo menos uno de los padres empleado.

La necesidad financiera, la ambición de desarrollar una carrera y muchas otras motivaciones contribuyen a que las madres desempeñen una doble función para equilibrar las necesidades laborales y familiares. Bugbee también señaló un avance en las necesidades de atención para los hogares pluri-generacionales dado que una de las razones recientes para que las madres trabajen fuera del hogar es aportar un ingreso adicional.

Bugbee explicó que en el clima doméstico actual, Care.com encuestó a mujeres para averiguar qué padre carga con el mayor peso del trabajo en la casa e identificar, asimismo, en qué momento las madres deben pedir más asistencia.

“En esta generación de mamás, las mamás tratan de hacer todo”, dijo Bugbee. “Puede ser estresante, increíblemente estresante”.

El sondeo de Care.com estableció que una de cada cuatro madres que trabajan admitió que llora a solas al menos una vez por semana debido al estrés vinculado al hogar.

La comunicación es fundamental

Bugbee explicó que los cónyuges deben comunicarse para establecer de qué manera criar a los hijos y transformar el ocuparse de las responsabilidades hogareñas en un esfuerzo compartido.

. Si un cónyuge absorbe demasiadas cosas, el otro debe decir “¿Cómo puedo ayudarte? Esto es mucho para los dos, pensemos cómo hacerlo”, dijo.

Una encuesta de 2014, “How Men Flex”, realizada por el Working Mother Research Institute (WMRI) y financiada por Ernst & Young LLP, se propuso entender mejor cómo equilibran los hombres el trabajo y las responsabilidades hogareñas. Sobre los 1.000 hombres encuestados, 88 por ciento dijeron que consideraban que los padres debían ocuparse por igual del cuidado de los hijos, y 83 por ciento coincidieron en que ambos debían compartir las tareas.

Los padres, como las madres, también están tratando de equilibrar sus horarios de trabajo y las necesidades de la familia.

Pero Karyn Twaronite, Ejecutiva de Diversidad e Inclusión Global de EY, dijo en el sitio Web Working Mother que los hombres en general quedan relegados a un segundo plano al tratar los temas que giran en torno de los padres que trabajan y la flexibilidad laboral.

“Nuestra experiencia y nuestra investigación demuestran que debemos cambiar nuestro pensamiento, nuestras propuestas y nuestras comunicaciones para ser mucho más modernos e incluir más a los hombres”, dijo. “Todos quieren tener un trabajo significativo y una vida personal, y la flexibilidad es un igualador fantástico, que ayuda a hombres y mujeres a alcanzar sus metas profesionales y personales”.

La voluntad de su marido de intervenir en la casa es fundamental para que Jodi Peterson pueda manejar sus responsabilidades como administradora adjunta en el Senado estadounidense y cuidar a sus cuatro hijos. También está tomando cursos online para obtener una licenciatura.

Su marido, David, capitán del Ejército, tiene un horario errático que suele mantenerlo lejos del hogar durante varias semanas seguidas.

“Yo tendría mucho estrés, pero el hecho de ser una mamá trabajadora exitosa no tiene nada que ver con trabajar sola. Tiene que ver con el apoyo que recibo de mi marido”, dijo. “No podría hacerlo sin lo que él hace”.

Peterson describió la división del trabajo en el seno de su familia”. “Él se ocupa del lavado y ayuda a darles de comer a los chicos, pasa la aspiradora y limpia. Todas cosas de las que se ocupa típicamente una mamá, mi marido me apoya en eso”, dijo Peterson.

Peterson y Bugbee dijeron que también le pagan a una niñera por su ayuda.

Pero la encuesta de Care.com indicó que tomar esa decisión es difícil, incluso cuando las finanzas no son un problema.

“Sabemos que existe el estrés de la mamá que trabaja y la culpa de la mamá que trabaja, pero sentir la culpa adicional de tener que hacer todo sola, de tener que limpiar el baño sola, aun pudiendo pagar ayuda o pedirle al marido esa ayuda –es doloroso”, dijo Bugbee.

El precio promedio de una empleada de limpieza es US$15,71 la hora y el precio promedio de una babysitter es US$11,49 la hora, señaló la encuesta de Care.com.

Sin embargo, el grupo de Bugbee, que promociona emplear niñeras, afirma que el gasto vale la pena, indicando que la encuesta demostró que 75 por ciento de las encuestadas dijeron que contratar ayuda externa había reducido su estrés general.

No obstante, hay madres solas que no cuentan con ayuda de la familia o recursos para contratar una niñera o una empleada de limpieza.

Child Care Aware, un programa que provee recursos para planes destinados al cuidado de los hijos, tiene un mapa estado por estado que ofrece enlaces externos para que los padres encuentren asistencia financiera, redes de apoyo y programas de extensión.

Las madres solas también pueden utilizar el Manual de Recursos para el Cuidado de los Hijos de la oficina estadounidense de Gestión de Personal que incluye centros patrocinados de atención infantil, asistencia financiera para padres de bajos ingresos y una guía para encontrar atención para los niños.

No comparar

En lo que se refiere al tema de equilibrar la familia y las actividades laborales, la encuesta de Care.com reveló que 62 por ciento de las madres que trabajan consideran que otros padres tienen menos dificultades para realizar las tareas cotidianas y 28 por ciento piensan que sus amigos “se las arreglan mejor que ellas”.

Hacer comparaciones puede traer aparejadas malas decisiones y una frustración innecesaria, dijo Peterson.

“No quiero que me miren y digan ‘Bueno, si Jodi lo hace, yo debería dejar a mi familia y salir’. Me asusta terriblemente que alguien haga algo así”, dijo.

Peterson explicó que hubo una serie de acontecimientos que los llevaron a ella y su marido a decidir que ella trabajaría fuera del hogar, y cada familia debe evaluar su situación individual como lo hicieron ellos.

“Cada familia es absolutamente única. Primero y ante todo, es necesario asegurar, incluso por encima de los hijos, que los cónyuges están equilibrados”, dijo. “No siendo una mamá sola, y estando casada, es necesario cuidar que la relación se mantenga intacta, y todo lo demás después se ubica en su lugar”.